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1. El corcho.
El corcho es un tejido vegetal formado por células muertas que protegen las partes vivas del tronco y ramas del alcornoque.
En una pana de corcho se pueden distinguir la espalda y el vientre o barriga. La espalda es la parte que está, antes de la saca, en contacto con el aire y en ella se encuentra una zona leñosa, dura, oscura y frágil que se denomina raspa. El vientre o barriga es la parte que en el momento de la saca está en contacto con los tejidos vivos del árbol.

Figura 1.21. Barriga y espalda
El primer corcho que se obtiene del alcornoque se denomina corcho bornizo y carece de raspa.
En el costado de la pana se verifica el grosor, que recibe el nombre de calibre. También se aprecian unas líneas paralelas conocidas como líneas de crecimiento.
Atravesando el corcho de espalda a barriga se encuentran unos poros de tamaño y dimensiones variables, conocidos como lenticelas o lentículas, rellenos de un polvillo marrón-rojizo cuya finalidad es comunicar las zonas vivas del árbol con el exterior.

Figura 1.22. Calibre. Líneas de crecimiento. Poros o lenticelas
Estructura.
El primer tejido vegetal que se examinó al microscopio fue el corcho, siendo descrito y dibujado por Robert Hooke en 1665. Hooke dijo que estaba formado por pequeñas cavidades a las que denominó células, por el parecido con las celdas de un panal de abejas.

Figura 1.23. Corte radial-tangencial
La disposición de las células sigue un orden riguroso de hileras radiales, semejante a los radios de una bicicleta, sin que existan huecos entre ellas.
La unidad de medida empleada para medir las células de corcho se llama micra, su símbolo es "p", en un metro hay un millón de micras y en un milímetro mil micras.
La longitud de las células de corcho varía entre 10 y 70 micras, aceptándose como valor medio 40p. El número de células de corcho por centímetro cúbico se aproxima a 35 millones.

Figura 1.24. Corte axial
La formación del corcho.
El corcho se forma como consecuencia del crecimiento en grosor del árbol, o crecimiento secundario. La zona donde se produce está formada por un conjunto o camada de células que se mantienen vivas hasta que, con la saca del corcho, mueren. Esta camada recibe el nombre de felógeno.
En el corte transversal del tronco del alcornoque el anillo situado entre el corcho y la madera recibe el nombre de casca o capa madre, por él circula la savia elaborada. En la capa madre hay dos zonas que están produciendo células, y lo hacen en sentido opuesto. Así, el felógeno produce corcho hacia el exterior y, en la parte interna, el cambium vascular produce madera o xilema hacia el interior.

Figura 1.25. a) Alcornoque. b) Pana de corcho. c) Corte axial. d) Corte radial. e) Corte tangencial.
f) Célula de corcho en corte axial. g) Pared de las células de corcho. h) Compuestos. I) Celulosa. 2) Suberina, 3) Cerina, 4. Lignina, 5. Conductos de plastodesmos. i) Corte transversal del tronco. j) Situación de la capa madre.
k) Sentido de los crecimientos (I. Corcho: 2. Madera)
| Suberina |
45% |
| Lignina |
27% |
| Polisacáridos, celulosa |
12% |
| Taninos |
6% |
| Ceras |
5% |
| Otros (minerales, agua, glicerina, etc.) |
5% |
Propiedades del corcho.
a) Ligereza.
Se debe a que el 88% de su volumen es aire, lo que se traduce en una densidad baja, comprendida entre 0, 12 y 0,24 Kg/litro.
b) Elasticidad.
La elasticidad es la capacidad de recuperar el volumen inicial tras sufrir una deformación que justifica, entre otras, su utilización en tapamiento.
c) Coeficiente de rozamiento elevado.
La superficie del corcho queda tapizada por microventosas que le permiten una gran adherencia y dificultan su deslizamiento.
d) Alta impermeabilidad.
La difusión de líquidos y gases a través del corcho es muy dificultosa, se efectúa rápidamente a través de los poros lenticelares y de forma extradamente lenta a través de los plasmodesmos.
e) Gran poder calorífico.
La capacidad del corcho para generar calor es equivalente a la del carbón vegetal, alrededor de 7.000 Kcal/Kg.
f) Aeroelasticidad. Amortiguador de impactos.
La aeroelasticidad supone que la zona afectada por la deformación no es tan sólo aquella en la que se contacta sino que se extiende el efecto a las zonas colindantes, lo que permite una buena amortiguación de impactos.
g) Coeficiente de Poisson cero.
Cuando se reduce el volumen del corcho en una dirección no se produce deformación alguna en la dirección perpendicular, lo cual permite que absorba las deformaciones de los otros materiales en los que pudiera integrarse, como el caucho.
h) Fácilmente manejable.
Modificando artificialmente el contenido en agua del corcho, mediante hervido por ejemplo, se facilitan los procesos industriales, principalmente los de corte, al volverse más blando y elástico.
i) Bajo contenido en agua.
La humedad de equilibrio del corcho con el ambiente, una vez eliminada la raspa, no supera el 9% de su peso, siendo normalmente del 6%. Esta baja humedad hace imposible la proliferación de microorganismos, lo que le confiere una durabilidad ilimitada.
j) Aislante térmico.
La función natural del corcho es proteger las partes vivas del árbol que lo genera. Su estructura alveolar (impidiendo circular el aire), el bajo contenido en agua y la falta de conductividad de sus compuestos le permiten cumplir su función de aislante de forma efectiva. Presenta una resistencia al paso del calor 30 veces superior a la del hormigón.
2.Tipos de corcho.
Teniendo en cuenta su procedencia y aplicación se pueden distinguir en la fase de campo los siguientes tipos de corcho:
a) Bornizo.
Es el corcho que se produce en troncos y ramas en la primera extracción. Su espalda es muy rugosa y presenta grandes colenas, lo que hace que no tenga un calibre homogéneo. Su vientre es irregular y se traba con el tronco. No sirve para tapón. Existen distintos tipos de bornizo, entre ellos se encuentran:
o Bornizo de verano: Es el resultado del primer aprovechamiento corchero. Su destino es el granulado, el aglomerado o la decoración. La primera saca suele realizarse cuando el perímetro, a la altura de 130 cm., alcanza los 65 cm. Esto suele suceder a la edad de 25 6 30 años.
o Bornizo de invierno: Es el que se obtiene fuera de la época de descorche, procedente de podas o de árboles derribados. Suele contener trozos de capa madre.
b) Corcho de reproducción.
Se forma en las sucesivas sacas tras la extracción del bornizo. Sus superficies son más regulares que las del bornizo y ya puede destinarse al tapamiento y a otros usos. En este tipo de corcho se puede distinguir:
o Corcho segundero: Es el que se obtiene tras el bornizo. Su espalda aún es agrietada, pero menos que la del bornizo. Su color es más oscuro que el del bornizo. Su vientre es liso, lo que indica que la espalda del próximo corcho de reproducción también lo será. Este tipo de corcho, salvo excepciones, aun no es útil para tapón, por ello suele dedicarse a trituración.
o Corcho de fábrica: Es el corcho propiamente de reproducción. Su espalda y su vientre son prácticamente lisos y su calibre homogéneo. Es apto para la industria del tapamiento. Se produce en la tercera y sucesivas sacas.
o Pedazos: Son trozos de corcho con una superficie inferior a 400 cm2. Se producen por rupturas en la saca. Tradicionalmente no se apila y se junta con el bornizo y el corcho segundero.
o Refugos: Corchos de reproducción con grandes defectos, que se separan por ello del corcho en plancha.
o Zapatas: Corcho procedente de la base de los árboles en contacto con el suelo, incluso enterrado. No ha de juntarse con la pila de planchas.
 
Figura 1.26. Corcho de reproducciónFigura 1.27. Corcho bornizo-reproducción
3. Calidad del corcho.
La utilidad principal del corcho es, sin lugar a dudas, la fabricación de tapón para botellas de vino. Así, se puede decir que una plancha de corcho obtenida en el campo es de buena calidad cuando de ella se puede obtener en gran cantidad buenos tapones de vino, de manera que el desperdicio sea mínimo. El resto de las múltiples aplicaciones del corcho se encuentran en un papel secundario con respecto al tapón.
El corcho es un elemento natural muy heterogéneo en sus características, si se le compara con otros preparados industriales artificiales, siendo buena parte de él inútil para la fabricación del tipo de tapón que la sociedad actual demanda. Por tanto, es necesario hacer una distinción entre el apto y el no apto para la fabricación de tapones pero susceptible de otros usos. Además, dentro de los útiles es necesario distinguir diferentes calidades, pues existen grandes diferencias de precio entre los tapones de alta calidad y los de calidades inferiores.
Otro factor a tener en cuenta es que el incremento del nivel de vida aumenta las exigencias de calidad en los productos por parte de los compradores, no escapando a esta tendencia los derivados del corcho.
En este sentido, se pueden diferenciar dos factores que intervienen en la calidad del corcho:
El calibre.
Se corresponde con las medidas apropiadas que ha de tener la plancha de corcho para poder obtener de ella el tapón. Así, se denomina calibre a la dimensión de la plancha en sentido radial, es decir, el grosor de la plancha entre la barriga y la raspa y es el resultado de la suma de los distintos crecimientos producidos durante los años que dura el turno.

Figura 1.28. Pie de línea
El calibre se mide tradicionalmente en líneas, con un instrumento denominado pie de línea, que es una escala graduada y dividida en tramos de longitudes iguales, separados 2,25 mm. entre sí. Cada uno de estos tramos equivale a una línea. Hay que destacar que el diámetro del tapón estándar es de 24 mm. y que, con el margen necesario para sacarlo de la rebanada de corcho, serían necesarias del orden de 13 líneas. La situación ideal será la que permita obtener el tapón de la rebanada con el mínimo desperdicio.

Figura 1.29. Medición del calibre
Los factores que pueden afectan al calibre son los siguientes:
a) Factores ecológicos.
Las precipitaciones, temperaturas, suelos, etc., determinan la existencia de una especie forestal en un lugar concreto.
Las variaciones de los factores ecológicos dentro del área ocupada por una especie influyen sobre el crecimiento de ésta, de modo que, por ejemplo, en zonas más húmedas y templadas, los crecimientos de los tejidos del árbol serán mayores.
Cuando se producen precipitaciones altas, temperaturas adecuadas y buen suelo, el crecimiento del corcho es mayor generalmente y, por tanto, también será mayor el calibre. Si la estación es muy mala los calibres pueden ser tan reducidos que no sean útiles para fabricar tapones.
b) Factores genéticos.
La herencia genética del alcornoque limita el crecimiento alcanzable, aún con condiciones favorables del medio. En este sentido, se puede mejorar el calibre medio de los corchos obtenidos en una explotación eliminando en las claras a los alcornoques que peores calibres proporcionen. A largo plazo se puede lograr una mejora genética mediante el uso de semilla de rodales selectos, huertos semilleros, etc.
c) Tratamientos.
Una silvicultura mal aplicada, por ejemplo podas excesivas, puede llegar a producir una disminución de calibre.
El calibre puede modificarse variando el turno de descorche o la altura de éste. El paso de 9 a 10 años en el turno puede incrementar la producción en cifras del orden del 5%.Asimismo, la disminución de la altura de descorche hace que, a igualdad de condiciones, en la pela siguiente se obtengan calibres mayores. Pero hay que tener en cuenta que el incrementar el turno o disminuir la altura de descorche, aunque implique la obtención de calibres mayores, puede que no lleve a conseguir calidades mayores, ya que el exceso de calibre puede aumentar la cantidad de desperdicios.
El aspecto.
Es un factor cualitativo que valora la capacidad de cerramiento, el aspecto estético, la higiene, el comportamiento ante la extracción, etc. Hay una serie de detalles intrínsecos y casuales que lo conforman.
Entre los detalles intrínsecos más destacados se encuentran los siguientes:
a) Porosidad.
La actividad de los tejidos vivos presentes en el tronco del árbol bajo la capa de corcho requiere oxígeno. Por ello, la capa de corcho no puede ser completamente estanca. Este oxígeno les llega del exterior por medio de unos poros, que como ya sabemos se denominan lenticelas. El tamaño de estos poros oscila entre los 0,2 y los 8 mm. de diámetro y aparecen en cantidades entre 30 y 270 por cm2. Su forma es generalmente cilíndrica.
La porosidad y el calibre son los dos factores determinantes de la calidad del corcho. Los poros se observan en la barriga, en el frente y los costados. El exceso de porosidad resta compacidad al corcho, por tanto, la calidad disminuye al aumentar el número de poros y el tamaño de éstos.
El porcentaje de plancha ocupado por poros está influenciado por factores genéticos, pero también por los ambientales; cuanto más activos sean los tejidos vivos de la casca, mayores serán sus necesidades de respiración, necesitando por tanto mayor porcentaje de poros.
La porosidad tiende a aumentar con la posición que el corcho ocupe en el árbol, siendo más porosos los corchos de las zona bajas que los de las altas. También varía con la calidad de la estación, pues en buenas calidades la actividad vegetativa es mayor y, por tanto, también lo son las necesidades de oxígeno. Además, a medida que se incrementa la edad del corcho, en las sucesivas capas que se van formando, disminuye la porosidad. Así, la capa formada el primer año tras la saca es, generalmente, más porosa que la de el noveno año. Por tanto, puede decirse que son menos porosas las últimas capas de corcho que las primeras.
Existe una variedad de poro que está relleno de un polvo rojizo, éste se aprecia al golpear la pana y salir este polvo. Se denomina a este defecto poro embolsado y rebaja la calidad del corcho, siendo útil sólo para moler.
b) Densidad.
La densidad normal del corcho es del orden de 0,12 a 0,20. Densidades mayores pueden considerase excesivas. Las altas densidades pueden deberse al exceso de corcho de verano y otoño, frente al de primavera, que es más ligero o, también, a la existencia de restos de líber en el interior. En el corcho con exceso de crecimiento primaveral se produce el efecto contrario, lo que hace que su densidad sea baja y disminuya su elasticidad.
c) Estado de la barriga y de la espalda.
En la barriga pueden apreciarse la porosidad y las deformaciones como arrugas o abultamientos. En la espalda, el número y profundidad de las grietas o colenas.
Las grietas, que pueden afectar al calibre total taponable, son producidas por las tensiones provocadas por la acumulación en las zonas internas de los sucesivos crecimientos anuales, pues el corcho es un tejido muerto y sin crecimiento tangencial y acaba por resquebrajarse ante el empuje de los tejidos internos que están vivos y crecen.
La mejor calidad corresponde a espaldas lisas, disminuyendo ésta con el tamaño de las grietas.
El estado de la espalda mejora con los sucesivos descorches, desde la extracción del bornizo a la de los sucesivos corchos de reproducción, haciéndose cada vez más lisa.
Las grandes grietas longitudinales suelen aprovecharse durante el descorche para dar los cortes verticales y evitar así las planchas agrietadas.
Los defectos en el vientre pueden ser provocados por deformaciones de la capa madre como consecuencia de heridas de poda, de descorche, plagas etc.
d) Color.
Existe una gradación en la coloración del corcho en función de la calidad de la estación, siendo los más apreciados los rosados, y luego los amarillos, terrosos y negruzcos. El color se aprecia en frentes y en costados.
e) Crecimientos.
Interesa que los sucesivos crecimientos anuales sean homogéneos, pero dependen del clima de cada año, de la existencia de plagas, etc. La mejor calidad la presentan los corchos que tienen anchuras parecidas en las diferentes bandas de crecimiento anual y bandas de separación onduladas.
Otras características que conforman el aspecto del corcho, como se ha indicado, son los detalles casuales. Son defectos o situaciones que cuando se presentan disminuyen, en mayor o menor medida, la calidad de las panas. Los más importantes son los siguientes:
a) Corcho verde.
Este defecto es debido a que el agua penetra en la célula, favoreciendo el ataque de hongos. Se da principalmente en las zonas basales del árbol y puede producir contracciones de la pana al secarse. Para ser usado como tapones necesita de un periodo previo de reposo hasta que se seca, pues de lo contrario se producirían contracciones en el tapón. Aunque se recomienda no usarlo para este fin, pues el comportamiento del corcho verde, incluso después de seco, no es igual al del corcho sano.
En las panas recién sacadas se aprecia este defecto como una franja de corcho húmedo en frentes y costados en los últimos anillos de crecimientos cercanos a la barriga. En el corcho seco suele apreciarse por las contracciones que ha originado la pérdida de agua en las mismas zonas.

Figura 1.30. Corcho verde
b) Corcho marmoreado o jaspeado.
En este tipo de corcho aparecen unas manchas negruzcas tras ser cocido. Este defecto no afecta a las características fisicomecánicas del material, pero produce malos sabores en las bebidas si se les usa para su tapamiento. Por ello no es apto para la fabricación de tapón. Otra alteración del corcho es la denominada mancha amarilla que se manifiesta en la decoloración del tejido suberoso que adquiere un olor a moho; no aparece en la Península Ibérica pero sí en el Norte de Africa.

Figura 1.31. Corcho marmoreado
c) Corcho exfoliable.
Cuando se detiene de manera brusca el crecimiento de la capa de corcho, por causa de fuegos, plagas fuertes, grandes sequías, etc., y luego continúa con el proceso de crecimiento normal, aparecen superficies de ruptura, por la falta de adherencia entre las capas debida al parán. La ruptura puede manifestarse en la saca, en el cocido o en el prensado, con la consecuente disminución de la calidad de la plancha de corcho.

Figura 1.32. Corcho exfoliable
d) Hormiga.
El himenóptero Crematogaster escutelaris, es una pequeña hormiga de tórax rojo y abdomen negro, que construye sus galerías en el corcho, disminuyendo su calidad.

Figura 1.33. Corcho atacado por hormiga
e) Culebra.
Se da este nombre al ataque en estado larvario del coleóptero xilófago Coraebus undatus, que practica galerías entre las capas vivas y las muertas y al rastro que produce se le denomina culebra.
Su presencia deprecia en gran medida la calidad de la plancha. En la espalda se manifiesta en forma de mancha blanquecina.
f) Picatroncos.
Es un pájaro insectívoro que buscando larvas para alimentarse practica incisiones transversales en la espalda.
Todo este conjunto de variables hacen que la calidad del corcho dentro del alcornocal varíe de forma muy irregular. En consecuencia, podemos sacar las siguientes conclusiones:
o En cada árbol, tanto el calibre como la porosidad varían a lo largo de su altura (a mayor altura menor calibre y porosidad). Incluso con la orientación aparecen variaciones significativas de calidad. Además, pueden aparecer ataques puntuales de culebra o de hormiga que devalúen la calidad de algunas de las planchas del árbol.
o Entre árboles contiguos pueden existir calidades medias diferentes con respecto al corcho que proporciona cada uno, ya que poseen unas características genéticas distintas que les marcan el calibre y la calidad que puede alcanzar su corcho. Pueden, además, existir alcornoques atacados por plagas, mientras que los que están al lado se han librado del ataque.
o Entre grupos de árboles situados en medios microclimáticos diferentes también se producen diferencias significativas de calidad; es distinto el corcho de los grupos situados en los fondos de vaguadas o en las orillas de los ríos, que el de los situados en las laderas o en los altos de los cerros.
o Los tratamientos selvícolas aplicados producen grandes diferencias entre las fincas. Por ello, fincas contiguas y sin apenas variaciones en las características ecológicas pueden producir corchos de calidades medias muy distintas.
o Entre los tratamientos que más influyen en la calidad destacan el de descorche y las podas. Un descorche mal realizado implica la disminución de la calidad media obtenida en la saca en curso. Un mal replanteo de los cortes puede llevar a no obtener el despiece óptimo y a obtener una alta proporción de trozos. Un mal dislocado de las panas puede llevar a que éstas se partan al separarlas del tronco, con el resultado de más proporción de trozos y bordes irregulares.
o Además, la calidad de realización del descorche en curso también influye en la calidad de los sucesivos que se le darán al árbol. La realización de heridas en la capa madre conlleva una disminución de la calidad de las sucesivas pelas por la acumulación de bultos, callos de cicatrización, etc. Estas heridas, además, acortan la vida útil del árbol e incluso, si son de mucha gravedad, pueden acabar con él. El arrancar trozos de capa madre al despegar las panas porque el corcho no se haya reproducido bien, o por mala realización de las sacas, produce efectos parecidos.
Todo este conjunto de variables hacen que la calidad del corcho dentro del alcornocal varíe de forma muy irregular. En consecuencia, podemos sacar las siguientes conclusiones:
o En cada árbol, tanto el calibre como la porosidad varían a lo largo de su altura (a mayor altura menor calibre y porosidad). Incluso con la orientación aparecen variaciones significativas de calidad. Además, pueden aparecer ataques puntuales de culebra o de hormiga que devalúen la calidad de algunas de las planchas del árbol.
o Entre árboles contiguos pueden existir calidades medias diferentes con respecto al corcho que proporciona cada uno, ya que poseen unas características genéticas distintas que les marcan el calibre y la calidad que puede alcanzar su corcho. Pueden, además, existir alcornoques atacados por plagas, mientras que los que están al lado se han librado del ataque.
o Entre grupos de árboles situados en medios microclimáticos diferentes también se producen diferencias significativas de calidad; es distinto el corcho de los grupos situados en los fondos de vaguadas o en las orillas de los ríos, que el de los situados en las laderas o en los altos de los cerros.
o Los tratamientos selvícolas aplicados producen grandes diferencias entre las fincas. Por ello, fincas contiguas y sin apenas variaciones en las características ecológicas pueden producir corchos de calidades medias muy distintas.
o Entre los tratamientos que más influyen en la calidad destacan el de descorche y las podas. Un descorche mal realizado implica la disminución de la calidad media obtenida en la saca en curso. Un mal replanteo de los cortes puede llevar a no obtener el despiece óptimo y a obtener una alta proporción de trozos. Un mal dislocado de las panas puede llevar a que éstas se partan al separarlas del tronco, con el resultado de más proporción de trozos y bordes irregulares.
o Además, la calidad de realización del descorche en curso también influye en la calidad de los sucesivos que se le darán al árbol. La realización de heridas en la capa madre conlleva una disminución de la calidad de las sucesivas pelas por la acumulación de bultos, callos de cicatrización, etc. Estas heridas, además, acortan la vida útil del árbol e incluso, si son de mucha gravedad, pueden acabar con él. El arrancar trozos de capa madre al despegar las panas porque el corcho no se haya reproducido bien, o por mala realización de las sacas, produce efectos parecidos.
4. Clasificación del corcho.
La clasificación del corcho en campo, que especificamos en un punto anterior (bornizo, segundero, reproducción), es aún muy simple para responder a los distintos tipos de materia prima que demandan las industrias transformadoras (taponeras, trituradoras, etc.). Por ejemplo, dentro del corcho que antes denominamos de reproducción podremos encontrarnos calidades muy diferentes que se corresponden con precios muy distintos; por ello, la industria preparadora clasifica y enfarda los corchos por calibres y aspectos en lotes homogéneos, dando respuesta a las demandas de las industrias de segunda transformación, que solicitan a la industria preparadora la calidad de corcho que cada una necesita según el tipo de transformado que fabrique.
Cruzando categorías de calibre y aspecto se pueden obtener multitud de sistemas de clasificación de calidad. IPROCOR propuso uno, basado en cinco rangos para calibre y ocho para aspecto.
Rangos de calibre:
| 1 |
Mayores de 19 líneas |
42,75 mm. |
Grueso |
| 2 |
Entre 15 y 19 líneas |
33,75 a 42,75 mm. |
Media marca |
| 3 |
Entre 13 y 15 líneas |
29,75 a 33,75 mm. |
Imperial |
| 4 |
Entre 11 y 13 líneas |
24,75 a 29,75 mm. |
|
| 5 |
Menores de 11 líneas |
24,75 mm. |
Delgado |
| 1 |
Primera |
| 2 |
Segunda |
| 3 |
Tercera |
| 4 |
Cuarta |
| 5 |
Quinta |
| 6 |
Sexta |
| 7 |
Séptima |
| 8 |
Refugo |
El cruce de las cinco clases de calibre, medido en líneas, con las ocho clases de aspecto, nos darían un total de cuarenta tipos de calidad. Esta clasificación resultaría muy laboriosa en la práctica, pues es complejo diferenciar los seis aspectos y completar fardos de 80 Kg. de cada una de las clases. Por ello se recurre al enrasado o agrupación de clases por destino común, simplificando la clasificación sin pérdida real de utilidad. De esta forma quedan los tipos reducidas a 9, según el siguiente cuadro:
| Calibre (en líneas) |
Clases |
Utilidad |
| Más de 19. GRUESO |
1,2,3,4,5,6 |
Tapón natural, tapón de cántara. Mucho desperdicio |
| Entre 15 y 19. MEDIA MARCA |
1,2,3,4,5 |
Tapón natural de 24 mm. de diámetro |
| Entre 15 y 19. MEDIA MARCA |
6 |
Tapón colmatado de 24 mm. de diámetro |
| Entre 13 y 15. IMPERIAL |
1,2,3,4,5 |
Tapón natural de 24 mm. de diámetro |
| Entre 13 y 15. IMPERIAL |
6 |
Tapón colmatado de 24 mm. de diámetro |
| Entre 11 y 13 |
1,2,3,4,5 |
Tapón natural de 21 mm. de diámetro |
| Entre 11 y 13 |
6 |
Tapón colmatado de 21 mm. de diámetro |
| Menos de 11 |
1,2,3,4 |
Arandela natural, papel, tapón dos piezas |
| Todos |
Refugos |
Triturados |
El porcentaje teórico de las distintas clases y producción de corcho que se obtiene en la saca de una finca de tipo medio en Extremadura es el siguiente:
| TIPO DE CORCHO |
CLASE |
% |
PRODUCCIÓN (de cada clase) |
| Refugo |
Refugo |
32,6 |
Triturado |
| Delgado |
11 a 4A |
16,1 |
3220 Arandelas |
| Grueso |
19 a 6A |
3,3 |
145 Tapones naturales de 24 mm. |
| Flaco |
15-19 a 6 |
6,9 |
407 Tapones colmatados de 24 mm. |
|
13-15 a 6 |
5,6 |
330 Tapones colmatados de 24 mm. |
|
11-13 a 6 |
8,2 |
590 Tapones colmatados de 21 mm. |
| Bueno |
11-13 a 5A |
11,5 |
828 Tapones naturales de 21 mm. |
|
13-15 a 5A |
8,3 |
489 Tapones naturales de 24 mm. |
|
15-19 a 5A |
7,5 |
442 Tapones naturales de 24 mm. |
Los resultados de una saca real podrán alejarse en mayor o menor medida de estos resultados teóricos medios, pero se puede decir que es poco frecuente encontrarse con una saca en la que el refugo sea más del 70% o en la que el corcho bueno supere el 40% de la saca.
El corcho refugo adquiere en el mercado un valor mucho menor que el corcho de calidad, porque sus características no son aptas para la fabricación de tapón de forma natural, por ello, generalmente, se tritura y se destina a la industria del aglomerado. En algunas ocasiones, los corchos de la clase 7ª se integran dentro del refugo.
El corcho delgado no cuenta con el calibre suficiente para obtener tapones, por lo que se destina a la fabricación de arandelas naturales para tapones de champagne, a la fabricación de papel de corcho y en general a las utilidades que no necesitan demasiado grosor.
El corcho grueso, aún siendo de buena calidad, produce mucho desperdicio tras la obtención del tapón por lo que su valor de mercado es inferior al de las clases inferiores taponables. Se puede utilizar además en la fabricación de tapones de garrafa o cántara.
El corcho flaco, que incluye la calidad 6 ª de las clases 11-13, 13-15 y 15-19 por su excesiva porosidad, necesita ser sometido a un proceso de colmatado, que consiste esencialmente en el tapado de los poros con polvo de corcho. El tapón colmatado tiene en el mercado un valor inferior al tapón natural.
Dentro del corcho denominado bueno se incluyen las siguientes clases:
| Media marca: (15-19 líneas) |
Clases 1,2,3,4,5 |
| Imperial: (13-15 líneas) |
Clases 1,2,3,4,5 |
| (11-13 líneas) |
Clases 1,2,3,4,5 |
Los corchos denominados "media marca" e "imperial" son los que alcanzan un mayor valor en el mercado. Están destinados a la fabricación del tapón natural de 24 mm. de diámetro. En el "media marca" se obtienen mejores rendimientos con perforadoras automáticas y en el "imperial" con el perforado manual.
La clase 11- 13, de calidades 1,2,3,4,5 se destina a la obtención de tapón natural de 21 mm. de diámetro, aunque de forma manual pueden obtenerse de ella algunos tapones de 24 mm. de diámetro.
Para finalizar, en una finca media extremeña se pueden obtener por cada 100 Kg. de corcho en pila (todo el corcho producido por la finca con la excepción de bornizo, segundero, trozos y zapatas.) la siguiente producción:
| 3,22 Kg. de arandelas. |
| 3,65 Kg. de tapón natural de 24 mm. |
| 2,07 Kg. de tapón natural de 21 mm. |
| 2,50 Kg. de tapón colmatado de 24 mm. |
| 1,47 Kg. de tapón colmatado de 21 mm. |
| 87,09 Kg. corcho para trituración |
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